Coleccionaba muñecas vintage… y resultaron ser cadáveres

Hoy toca otro post de momias. No es que me haya aficionado a lo macabro, ni mucho menos, simplemente me he encontrado otra historia un poco espeluznante. Veamos, pues, de qué se trata.

A Anatoly Moskvin le encantaba la historia. Hablaba 13 idiomas, viajaba mucho, enseñaba en la universidad y era periodista en Nizhny Novgorod, la quinta ciudad más grande de Rusia. Moskvin también fue un autoproclamado experto en cementerios, y se autodenominó “necropolista”. Un colega llegó a afirmar que su trabajo “no tiene precio”.

Lástima que Moskvin llevó su experiencia a unos niveles digamos que poco saludables. En 2011, el historiador fue arrestado después de que fueran encontrados en su casa los cuerpos de 29 niñas y jóvenes de entre 3 y 25 años.

Anatoly Moskvin era conocido como el último experto en cementerios en su ciudad de Nizhny Novgorod, Rusia. Él atribuye su obsesión con lo macabro a un incidente en 1979 cuando tenía 13 años. Moskvin compartió esta historia en Necrologías , una publicación semanal dedicada a cementerios y obituarios, de la que fue un ávido colaborador.

En su último artículo para la publicación, fechado el 26 de octubre de 2011, Moskvin divulgó cómo un grupo de hombres con trajes negros lo detuvieron en el camino a casa desde la escuela. Acudían al funeral de Natasha Petrova, de 11 años, y arrastraron al joven Anatoly hasta el ataúd, donde lo obligaron a besar el cadáver de la niña. Moskvin escribió: “La besé una vez, luego otra vez, luego otra vez”. La madre afligida de la niña puso un anillo de bodas en el dedo de Anatoly y otro anillo en el dedo de su hija muerta. “Mi extraño matrimonio con Natasha Petrova fue útil”, decía Moskvin en el artículo. Extraño, por cierto. Dijo que eso llevó a creer en la magia y, en última instancia, a una fascinación por los muertos. Ya sea cierta o no la historia, sus perturbadores pensamientos quedaron sin control durante más de 30 años.

El interés de Anatoly Moskvin por los cadáveres después del incidente de los besos nunca disminuyó. Comenzó a vagar por los cementerios como un colegial. Su interés macabro influyó en sus estudios y Moskvin obtuvo un título avanzado en estudios celtas, una cultura cuya mitología a menudo desdibuja las líneas entre la vida y la muerte. El historiador también dominó unos 13 idiomas y fue un erudito al que le publicaron muchos trabajos.

Anatoly Moskvin y una de sus “muñecas”

Moskvin vagaba de un cementerio a otro. “No creo que nadie los conozca mejor que yo”, dijo sobre su amplio conocimiento de los muertos de la región. Desde 2005 hasta 2007, Moskvin afirmó haber visitado 752 cementerios. Tomó notas detalladas de cada uno y profundizó en las historias de los enterrados allí. Afirmó haber caminado hasta 20 millas por día, a veces durmiendo en pacas de heno y bebiendo agua de lluvia de charcos.

Moskvin publicó una serie documental de sus viajes y descubrimientos titulados “Great Walks Around Cemeteries” y “What the Dead Said”. Estos siguen siendo publicados en un periódico semanal. Incluso dijo que pasó una noche durmiendo en un ataúd antes del funeral de una persona fallecida.

En 2009, los lugareños comenzaron a descubrir las tumbas de sus seres queridos profanados, a veces los cadáveres habían sido completamente desenterrados. El portavoz del Ministerio del Interior ruso, el general Valery Gribakin, dijo a CNN que inicialmente: “Nuestra teoría principal era que fue obra algunas organizaciones extremistas. Decidimos reforzar nuestras unidades de policía y establecer grupos de vigilancia compuestos por nuestros detectives más experimentados especializados en crímenes extremistas “.

Después de varios años sin resultados, la investigación llevó a los agentes hasta un cementerio donde alguien estaba pintando sobre las imágenes de musulmanes muertos pero sin dañar nada más. Aquí fue donde finalmente capturaron a Moskvin . Ocho oficiales de policía fueron a su apartamento después de detenerle en las tumbas de los musulmanes para reunir pruebas. Lo que encontraron allí los sorprendió a todos y sacudió al mundo.

El hombre de 45 años vivía con sus padres y algunas ratas en un pequeño apartamento. En el interior, las autoridades encontraron figuras a tamaño natural, como muñecas.

Las figuras parecían muñecas antiguas. Llevaban ropa fina y variada. Algunas llevaban botas hasta la rodilla, otras tenían maquillaje sobre las caras, que Moskvin había cubierto de tela. También había escondido sus manos en tela. Pero resultó que no eran muñecas, eran los cadáveres momificados de chicas.

Cuando la policía movió uno de los cuerpos, sonaba música. Dentro de los cuerpos de muchas de las muñecas, Moskvin tenía incrustadas cajas de música. También se encontraron fotografías de las lápidas, manuales de fabricación de muñecas y mapas de los cementerios locales esparcidos por el apartamento. La policía incluso descubrió que la ropa que llevaban los cadáveres momificados era la ropa con la que fueron enterrados.

Además de las cajas de música, dentro de algunos cuerpos se encontraron también objetos personales y ropa. Una momia tenía un trozo de su propia lápida con su nombre garabateado dentro de su cuerpo. Otra contenía una etiqueta de hospital con la fecha y la causa de la muerte de la niña. Un corazón humano seco fue encontrado dentro de un tercer cuerpo.

Moskvin admitió que rellenaba los cadáveres en descomposición con trapos. Luego envolvía medias de nailon alrededor de sus caras o les hacía caras de muñecas. También insertaba botones u ojos de juguete en las cuencas de los ojos de las chicas para que pudieran “ver dibujos animados” con él.

Dijo que había desenterrado tumbas de niñas porque estaba solo. Explicó que era soltero y que su mayor sueño era tener hijos. Las agencias de adopción rusas no le permitirían adoptar un niño porque no ganaba suficiente dinero. Tal vez eso fuera lo mejor, viendo la condición insalubre de su apartamento y sus obsesiones psicóticas con los muertos.

Moskvin añadió que había hecho lo que hizo porque estaba esperando que la ciencia encontrara la manera de devolver la vida a los muertos. Mientras tanto, usó una solución simple de sal y bicarbonato de sodio para preservar a las niñas. Celebraba los cumpleaños de sus muñecas como si fueran sus propios hijos.

Elvira, la madre de 76 años de Moskvin, dijo: “Vimos estas muñecas pero no sospechamos que había cadáveres dentro. Pensamos que era su afición hacer muñecas grandes y no vimos nada malo en ello”.

En total, las autoridades descubrieron 29 muñecas de tamaño natural en el apartamento de Moskvin. Su edad oscilaba entre los 3 y los 25 años. Conservó un cadáver durante casi nueve años. Fue acusado de una docena de delitos, todos los cuales se referían a la profanación de tumbas. Los medios rusos lo llamaron “El señor de las momias”.

Esta es, quizás, la creación más espeluznante de Moskvin

Los vecinos estaban sorprendidos. Dijeron que el renombrado historiador era un hombre callado y que sus padres eran buenas personas. Claro, un olor rancio emanaba de su apartamento cada vez que abría la puerta, pero un vecino lo atribuía al “hedor de algo que se pudre en los sótanos” de todos los edificios locales.

El editor de Moskvin en Necrologies , Alexei Yesin, lo describió como un hombre “peculiar”, pero nunca habría imaginado que sus peculiaridades incluyeran la momificación de 29 jóvenes mujeres y niñas.

Ante el juez, Moskvin confesó 44 cargos de profanación de tumbas y cadáveres. Dijo a los padres de las víctimas: “Abandonasteis a vuestras hijas, yo las traje a casa y les di calor”.

A Moskvin se le diagnosticó esquizofrenia y fue condenado a permanecer recluido en un psiquiátrico,  aunque desde septiembre de 2018, tiene la oportunidad de continuar el tratamiento psiquiátrico en su hogar. Los familiares de las chicas fallecidas no están de acuerdo con su liberación.

Además, supuestamente Moskvin advirtió a las autoridades que no se molestasen en volver a enterrar a las chicas muy profundamente, porque una vez libre las volvería a desenterrar.

Una respuesta a Coleccionaba muñecas vintage… y resultaron ser cadáveres

  • pobre tipo. a este no se le debió haber sacado del manicomio pues a la primera oportunidad volverá a las andadas.

    saludos.

Despáchate a gusto. Estás en tu casa

Si te gusta la historia, pásate por mi otro blog
Me gusta hacer fotos
Blogs amigos
Suscríbete y recibe las entradas por correo electrónico

Únete a otros 3 suscriptores

Aviso a navegantes

Casi todas las imágenes de este blog han sido tomadas de internet, exclusivamente con fines decorativos y son propiedad de sus respectivos autores. Si ves una foto tuya en algún post y no quieres que esté, avísame y la quitaré.

Estadísticas