El sueño de todas las madres

Quizás ahora ya no se lleva eso, que los niñatos están muy malcriados. Pero para los que ya tenemos una edad, anda que no hubieran disfrutado nuestras madres si hubieran tenido unas zapatillas de efecto boomerang como estas, con lo aficionadas que eran al deporte de lanzamiento de zapatilla. Lo malo era que luego tenían que ir a buscarla porque tú desaparecías de su campo de visión como por arte de magia. ¿Quién no ha corrido nunca delante de la zapatilla de su madre?


6 comentarios en “El sueño de todas las madres”

Despáchate a gusto. Estás en tu casa