Hace algún tiempo en casa me regalaron una hucha. De esas metálicas que venden en los chinos “para que ahorres”. De vez en cuando me preguntan que cuánto tengo ya ahorrado en la hucha, o cómo de llena está. El caso es que la hucha sigue como el primer día: completamente vacía. Ni un céntimo.
La calderilla la uso para pagar los cafés cotidianos. Billetes no voy a meter. Para ahorrar ya está la cuenta del banco.
Creo que los objetos más inútiles que puedes encontrar en una tienda de chinos son estas huchas de lata, que además de ser feas ocupan espacio y estorban. ¿De verdad hay alguien que les saca partido?


2 respuestas a La hucha vacía

Despáchate a gusto. Estás en tu casa

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