Parece ser que en Pekín hay un poquito de contaminación atmosférica. Bueno, un poquito no: mucha. Tanta, que los pobres pekineses no saben si es de día o de noche, no ven a dos metros de sus narices y deben tener los pulmones más negros que el sobaco de un grillo.
Las autoridades de por allí, en vez de tomar medidas para controlar las emisiones de humos y demás sustancias contaminantes, han tenido una idea mejor: Han instalado una pantalla gigante en la plaza de Tiananmen donde se puede ver la maravillosa puesta de sol en directo. Y todos los chinitos bien contentos.
Aquí la prueba gráfica de semejante barbaridad:


2 respuestas a Puesta de sol en Pekín

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