Cuentos y leyendas

OCHATE, EL PUEBLO FANTASMA


Ochate, situado en el condado de Treviño (Burgos) a 14 kilometros de Vitoria.

La primera referencia que se tiene de este pueblo es del año 1134; Ochate tenía más bien pocos habitantes, en el año 1750 había censados tan sólo 6.

A partir del siglo XIX es cuando Ochate se convierte en uno de los lugares más habitados en la comarca y cuando empieza a desarrollarse la maldición…

Son tres las epidemias que arrasan Ochate:

1º En 1860 se extiende la viruela, de la que apenas sobreviven una decena de personas.
2º En 1864 se extiende el tifus, arrasando también con casi toda la totalidad de habitantes.
3º En 1870 se extiende el cólera, que fulmina para siempre a toda la vida de este pueblo.

Lo raro del caso es que estas epidemias solo afectarón al pueblo de Ochate y no a los otros pueblos de la comarca ¿Casualidad?

Desapariciones

En Noviembre de 1868 el párroco del pueblo Antonio Villegas, se dirigía a la ermita de Bergondo, para recoger unos utensilios. Varios vecinos le vieron subir por la ladera. Pero aquella vez fue la última que fue visto , ya que despareció sin dejar rastro.

Un joven agricultor llamado Juan Peché desapareció sin dejar rastro. Nadie supo nunca que ocurrió. En su casa se encontró la comida a medio hacer, enseres personales, ropa, dinero, etc…El mismo día en el que despareció Juan Peché, el agricultor F. Amestoy apareció en el sendero que conduce al pueblo totalmente calcinado. Nadie fue capaz de encontrar nada que pudiera explicar tal hecho, y hoy en día se sigue sin saber qué sucedió aquella noche.

Ovnis sobre Ochate

El labrador Victor Moraza, fué el primero en denunciar en 1947 la presencia de luces extrañas sobre las ruinas de Ochate. Destellos que, como recoge Iker Jiménez en su libro, «parecían descender en vertical hacia el poblado. Raudo se adentró en las ruinas y allí, sobre la torre, se balanceaba algo parecido a un globo blanquecino y silencioso de dos metros de diámetro. Tras permanecer estático unos segundos, se desplomó sobre la edificación iluminando toda la zona con fuertes resplandores».

El 17 de Agosto de 1978, Angel Resines se encontraba regando su huerto cuando observó en las proximidades de Ochate una luz blanquecina que se iba acercando rapidamente. Angel muy asustado tuvo que echarse al suelo para que la esfera no chocase sobre él. Rapidamente se dirigió hacia un cobertizo para esconderse observando como el objeto luminoso ascendía estrepitosamente dividiéndose en tres luces de similar tamaño. Al momento se alejaron rápidamente y en silencio hacia unos montes cercanos, donde cayeron a tierra.

El 24 de junio de 1981 Prudencio Muguruza observó una gran esfera de color azul que parecia descender en las cercanias de Ochate. «Sentia un miedo indescriptible, oia a mi alrededor una especie de intensísimo zumbido; sin pensarlo dos veces, como un autentico automata, saque una foto con mi modesta camara a aquel increible fenomeno».

Encuentros con lo imposible

En 1986 el empresario Fernando Gil encontrandose junto a la torre de Ochate, pudo oir unas pisadas que formaban un circulo que se iban cerrando a su alrededor, hasta que notó como una mano invisible le tocaba el hombro.

En Julio de 1987 la primera y tercera compañías de carros blindados de la base militar de Araca (Vitoria) estuvieron perdidas durante más de cuatro horas deambulando por una espesa niebla en Ochate. Entre una y otra compañía no podían establecer contacto alguno pese a estar separados por tan solo 300 m. Los equipos de comunicación no funcionaban, había unas inexplicables interferencias, y las dos compañías estuvieron deambulando por las inmediaciones del pueblo durante cuatro horas sin encontrarse entre sí. Por lo raro de la situación y debido a la imposibilidad de comunicación, el sargento Resines, a cargo de una de las compañías, decidió salir a buscar a la otra y conociendo bien la zona admitió que por unos momentos se sintió perdido sin conocer donde se encontraba y tuvo que volver. Debido a la situación de desconcierto y nerviosismo, el capitán Aparicio ordenó volver a la base.

En ese mismo año un grupo de investigadores entre los que se encontraba Alberto Fernández, decidieron ir a Ochate. Cuando se dirigian a los coches, se encontraron a Alberto Fernández muerto dentro de su coche.
Algunos meses después de su muerte, esos mismos investigadores escucharon una especie de lamentos en el cobertizo de Ochate, se asomaron por la puerta y vieron una figura humana con barba y nariz aguileña como la de Alberto Fernández, según relataron después.

Pero sin duda una de las historias que más impresionan es la de Mikerl Colmenero, camara y radioaficionado de Vitoria. Al ir alejándose del grupo principal con su vehículo éste comenzó a fallar, y al intentar volver vio como pasaron por los laterales de su coche dos humanoides de unos tres metros de altura y cabezas ovaladas, con unos trajes ceñidos de color negro y dos franjas más claras. Se quedo inmóvil y los dos humanoides se fueron alejando. Parece ser que en ese momento, en una cinta que llevaba Mikel en el radio-casete de su coche, se grabó la frase ‘yo sí estoy’, y provocó tanto pavor en el testigo que la destruyó.

PEGASO

Un Pegaso es un corcel alado de naturaleza mágica. Se trata de un ser inteligente, bondadoso y salvaje.

Un Pegaso es una criatura muy tímida que sólo puede ser domada por jinetes de buen corazón. Los Pegasos detectan el mal innatamente y no servirán a quien intente domarlos con fines malvados. Cuenta la leyenda que Perseo decapitó a Medusa y de su cuello brotó Pegaso. Al poco tiempo de nacer, Pegaso golpeó el suelo del monte Helicón y de su golpe surgió un manantial, que se considera la fuente de la inspiración poética.

A pesar de los intentos de domar al mágico y veloz caballo, sólo Belerofonte lo consiguió después de pasar una noche en el templo de la diosa Atenea. Ésta se le apareció en sueños y le dio una brida mágica para domarlo. Belerofonte trató de volar con Pegaso hasta el monte Olimpo para unirse a los dioses, pero el corcel derribó a Belerofonte antes de conseguirlo. Zeus recompensó al caballo dándole alojamiento en los establos del Olimpo y le dio el rayo y el trueno como símbolos de su poder. Pegaso pasó a ser con los años una constelación estelar que se encuentra entre la de Piscis y la de Andrómeda.

Los Pegasos que nacen del cuello de una medusa decapitada pertenecen a una raza superior de Pegasos llamados Gran Pegaso, éstos son más fuertes y su tamaño es mayor. Suelen ser líderes de las hordas de Pegasos y sólo pueden ser domados por los héroes más nobles.

Los Pegasos tienen la forma y el tamaño de un caballo árabe y unas enormes alas emplumadas. Suelen ser blancos, aunque también se conocen marrones y hay rumores de Pegasos negros. Independientemente de su color todos los Pegasos son seres bondadosos y nobles.

UNA DE SIRENAS

Unas leyendas las signan como seductoras hijas de dioses marinos; otras como terribles criaturas dotadas de malignos y sobrenaturales poderes.

Según la mitología griega, las sirenas eran hijas del dios marino Forcis, nacieron con cabeza y rostro de mujer, tenían cuerpo de ave y estaban dotadas de una maravillosa y seductora voz. Se les describe asomándose a la superficie del agua, o sentadas en una roca, peinándose el largo y rubio cabello, como seres inalcanzables, hermosos.

Sin embargo, otra versión que se conoce es completamente contradictoria: eran criaturas terribles, adivinaban el futuro, otorgaban poderes sobrenaturales a las personas, con sus cantos hacían que los hombres se enamoraran de ellas y los arrastraban al fondo del mar para devorarlos o transformarlos en sus amantes bajo el agua.

Hay diferentes explicaciones de cómo pasaron de ser medio aves a medio peces; se dice que fue un castigo de Deméter (en la mitología griega, diosa de la tierra y de la agricultura) por no haber protegido a su hija Perséfone (hija de Zeus, padre de los dioses). Otros plantean que fueron ellas mismas las que pidieron la mutación para mantenerse siempre vírgenes.

Las sirenas son las tres ninfas del mar: una de ellas toca la lira, la otra la flauta y la tercera canta. Eran conocidas como Parténope (el antiguo nombre de la ciudad de Nápoles), Leucosia (la blanca) y Ligia (la de la voz clara). La leyenda menos benévola narra que con la lira, la flauta y el canto, y utilizando seductoras palabras, inteligentes y tramposas, persuadían a los marineros que pasaban por allí para que se acercaran a ellas y destruirlos.

Residían en pequeñas islas muy verdes junto a la península de Sorrento, en un archipiélago que actualmente se denomina Los Galos, en el golfo de Salermo Según el mito, las islas en que vivían están llenas de los huesos de aquellos que cayeron en su trampa.

La leyenda de las sirenas se inició probablemente en los relatos de los marineros que tomaron como tales a mamíferos marinos, como manatíes, vacas marinas y focas. En la civilización occidental, se continuaron registrando reportes de su presencia hasta el siglo XVIII, cuando el racionalismo empezó a echar abajo la superstición y la fantasía.

Su mito es tan popular que muchos han pensado: «Algo de verdad tiene que haber en él». Sin embargo, todas las pruebas para descubrirlas han resultado negativas. ¡Es una pena! Porque a muchos les hubiera gustado conocer a la bella Sirenita del cuento homónimo de Hans Christian Ardersen o a la simpática Ariel de la película infantil que ha fascinado a millones de niños.

ABDUCCIONES

Las tan populares y conocidas Abducciones son el hecho de que un ser o seres extraterrestres rapte a un ser viviente, especialmente humano. Los fines de estas abducciones podrían ser tal vez meramente experimentales.

Lo que es cierto es que miles de personas dicen haber sido raptadas por seres de otro planeta y la mayoría dice haber sido examinada, incluso hay encuestas que revelan que sólo en EEUU millones de personas han sufrido esto (lo que se consideraría una paranoia grupal). Generalmente después del suceso estas personas no recuerdan nada, pero siempre hay indicios de que algo sucedió (sueños, marcas en el cuerpo, pérdida de la memoria, etc.). Para recordar lo que les pasó recurren a la hipnosis y en esas sesiones revelan «verdades» sorprendentes.

Según un estudio, quienes dicen haber sido secuestrados por marcianos tienen un perfil psicológico concreto, con tendencia a alucinar, a creer en todo lo paranormal y a disociar la realidad, lo que puede conducir a padecer una alteración de los estados de consciencia.

Las abducciones extraterrestres que algunas personas aseguran haber experimentado son una construcción mental propia de individuos susceptibles a los «falsos recuerdos».

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