Frikis

Rodeado de libros, un campo de minigolf y cañas de pesca en un verano eterno. Así es como un brasileño ha decidido vivir los últimos 22 años en la playa de su ciudad natal, en Barra da Tijuca (Rio de Janeiro).

Marcio Mizael Matolias disfruta de las vistas más privilegiadas desde su propio castillo, literalmente. Es el escultor de un majestuoso castillo de arena que ha convertido en su residencia fija.

Todos los días se ocupa de retocar los detalles y acabados de su casa para así ceder más espacio a sus dos pasiones: los libros y el golf. En el resto de su tiempo libre se sienta en su trono ubicado en la entrada de su castillo y posando junto a los turistas.

“Crecí en la Bahía de Guanabara, cerca de Río, y siempre he vivido en la playa. La gente paga alquileres exorbitantes para vivir frente al mar, pero yo no tengo facturas y tengo una buena vida”, explica Marcio.

Su único problema son las noches muy calurosas que le impiden dormir, por lo que a veces es acogido en casa de amigos. Pero no duda en recordarse a sí mismo que nada mejor que “mojar un poco los pies” en el agua para refrescar.


Visto aquí

El último reto viral es tan absurdo como peligroso. Se llama Tide Pod Challenge y consiste en grabarse comiendo cápsulas de detergente. En Estados Unidos, donde ha surgido esta extraña moda, los doctores han dado la voz de alarma. Las cápsulas Tide Pods pueden causar quemaduras internas por todo el tracto respiratorio.

Por suerte, la mayoría de los internautas se cachondean de esta nueva moda en las redes sociales, pero seguro que más de uno ha aceptado el reto y acaba en el hospital.

Como dice el refrán, cada día que amanece el número de tontos crece y queda demostrado con estos retos virales que de vez en cuando aparecen en la red.

Cuando he visto esta noticia lo primero que he pensado es que esto no puede ser verdad. Pero quién sabe, hay mucha gente zumbada por esos mundos. Una joven de 20 años llamada Noorul Mahjabeen Hassan siente una especial atracción por los objetos y dispositivos electrónicos.

Es estudiante de matemáticas y asegura que hace poco tuvo un idilio con una calculadora y que ahora piensa casarse con un nuevo y apuesto “pretendiente”: un juego de Tetris.

«Creo que Tetris es tan hermoso. Lo quiero mucho y experimento una inmensa sensación de satisfacción con él. Tengo una fuerte conexión amorosa», indica en una entrevista en el Mirror.

La muchacha, eso sí, aclara que no se trata de fetichismo, ya que ahí hay «algo más romántico que la simple atracción sexual. Tengo sentimientos reales y estoy conectada emocionalmente».

Noorul también comenta que hace un tiempo se sintió muy atraída por un iPod, un GPS y que su noviazgo “más largo” fue con una calculadora.

Pero la pasión se terminó y Noorul centró sus miradas en el famoso juego de encajar bloques. En pocas semanas, su corazón volvió a latir con intensidad porque había encontrado el “amor” de su vida. Y, ahora, no se puede separar de su consola siempre preparada para satisfacer sus deseos más íntimos.


Visto en 20 Minutos

Esta chica se llama Sahar Tabar y ha salido recientemente en diferentes medios de comunicación, los cuales afirmaban que se ha realizado hasta 50 operaciones de estética para parecerse a Angelina Jolie.

Ella ha desmentido tales afirmaciones, dice que no quiere parecerse a Angelina y que solo se ha operado 3 veces para retocarse la naricilla y el morro. Dice también que ella cambia su rostro adrede mediante maquillaje para sus fotos de Instagram.

Sea como sea, yo en su lugar denunciaba al cirujano, que la ha dejado como La novia cadáver.

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